BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA SOBRE EL ASPECTO PSICO-SOCIAL

Los beneficios de la actividad física en muchas ocasiones buscan la mejora de la parte estética o de rendimiento, esto nos ha limitado durante décadas a poder observar que beneficio nos aporta la realización de actividad física sobre el estado mental.

En el siguiente post, podréis observar algunos de los beneficios de genera la realización de actividad física sobre el aspecto psico-social, además de algunas recomendaciones sobre cuánto y cómo realizarlo.

Introducción de la relación de la actividad física con el aspecto psico-social

En la actualidad es bien conocido que la práctica de actividades físicas y deportivas promueve unos beneficios en la salud, tanto en el aspecto físico como en el emocional (American College of Sport Medicine, 2000). Además, este beneficio en relación al aspecto psicológico es dado por la sensación subjetiva de una mejora de calidad de vida y una mejora en el aspecto psico-social (Paramio-Pérez, 2016) aspectos importantes el desarrollo y crecimiento personal.

Teniendo en cuenta lo descrito anteriormente, podríamos sumar que las personas que realizan actividad física presentan mejor estado de ánimo y menor estrés en relación a personas que no realizan actividad física (Jiménez et al, 2008).

Seguidamente, os dejamos un cuadro resumen de Matsuda (2012) en el cuál indica los beneficios sobre el factor psicosocial y cognitivo de la realización de actividad física.

   Psicosocial y cognitivo:1. Mejora el auto-concepto, la autoestima, la imagen corporal, el estado de ánimo, la tensión muscular y el insomnio.
2. Previene o retrasa la pérdida de las funciones cognitivas (memoria, atención)
3. Disminución del riesgo de depresión
4. Menos estrés, ansiedad y depresión, consumo de drogas
5. Mejor socialización y calidad de vida

Además, estas mejoras en la calidad de vida gracias a la actividad física, en muchas ocasiones, centramos su importancia hasta la etapa adulta; aunque tal como nos indica Martínez et al (2021) la promoción de un envejecimiento activo y saludable mediante la realización de actividad física para poder contribuir a una mejora del equilibrio psico-activo.

Tipo de actividad física recomendada

En relación con los parámetros que lo constituyen (frecuencia, volumen de entrenamiento e intensidad), la ACSM (American College of Sport Medicine) recomienda:

ACTIVIDADES AERÓBICAS

OPCIÓN A: Actividades de intensidad moderada (esfuerzo de 5-6 en escala de 1-10) al menos 30 minutos al día entre 5 a 7 días de la semana (Total de 150 a 300 minutos a la semana).

OPCIÓN B: De alta intensidad (esfuerzo de 7 a 8 en escala de 1-10) mínimo 20 minutos al día, 3 veces por semana (Total de 75 a 150 minutos por semana).

EJERCICIOS DE FUERZA

Realizados en series (1 a 3) realizando de 8 a 12 repeticiones.

Para realizar un trabajo integral y compensado se requieren de 8 a 10 ejercicios diferentes mediante una intensidad moderada o vigorosa.

FLEXIBILIDAD:

Recomendable una duración de mínimo 10 minutos implicando el mayor número de músculos, con una duración de 10 a 30 segundos de 3 a 4 repeticiones.

Realizar mínimo dos días a la semana.

RECOMENDACIONES ESPECIALES

Incluir ejercicios de equilibrio para los adultos mayores.

Conclusiones sobre los beneficios de la actividad física sobre el aspecto psico-social

Por lo tanto, podríamos concluir que mediante la realización de la actividad física, podemos obtener beneficios en el estado psicológico-social.

Aunque, debemos especificar que esta actividad física debería ser recomendada por personal médico o deportivo titulado, con el objetivo de poder obtener el mayor beneficio posible reduciendo el riesgo al mínimo.

Bibliografía utilizada

American College of Sports Medicine (ACSM)

Jiménez, M., Martínez, P., Miró, E., & Sánchez, A. (2008). Bienestar psicológico y hábitos saludables : ¿están asociados a la práctica de ejercicio físico? International Journal of Clinical and Health, 8(1), 185–202.

Martínez, N., Santaella, E., & Rodríguez-García, A.-M. (2021). Beneficios de la actividad física para la promoción de un envejecimiento activo en personas mayores . Revisión bibliográfica. Retos, 39, 829–834.

https://doi.org/10.47197/retos.v0i39.74537

Matsuda, S. (2012). Actividad física:Pasaporte para la salud. Revista Médica Clínica Las Condes, 23(3), 209–217.

https://doi.org/10.1016/S0716-8640(12)70303-6

Paramio-Pérez, G. (2016). Beneficios psicológicos de la actividad física y el deporte. E-Motion. Revista de Educación, Motricidad e Investigación, 7, 1–2.

https://doi.org/10.33776/remo.v0i7.3133